Poseida al fin la dama
por el inquieto doncel,
que con osadía suma,
se propuso serle infiel
a su promesa moruna
desempeñando el papel
del rey en Fuenteovejuna,
Le cantó varias canciones
antes de invadir su lecho,
y dándolo por bien hecho,
pasó a la siguiente fase
para sentir emociones
sin haber llegado al techo.
Cuando la dama sintió
que la caricia era ajena
en vez de gritar, pensó:
Esta vez vale la pena
y sin dudar consintió.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

sERÍA FÁCIL LO SÉ,
ResponderEliminarCRITICARTE CON GRAN SAÑA,
PERO SÉ QUE ES EL COMIENZO
DE TU AVENTURA EN ESPAÑA.
nUNCA SABRÉ DE QUE HABLAS
NI QUE HISTORIA
ESTÁS CONTANDO
PERO NO TE VUELVAS BLANDO
Y DALES A TODOS CAÑA !!!!
Y ahora miro la Estación
ResponderEliminaren la que estuve hace tiempo
mirando pasar los trenes
por la ciudad de León.
Y si comento tus versos
con cariño y simpatía
es por que soy un converso
de los trenes y la vía.
Son versos emocionantes
ResponderEliminarque llevan a pensamientos
picantes y divertidos
lo dices sin miramientos
con garbo reconocido.
Pues sigue así compañeiro
pues total si son dos días
y si se acaba el diñeiro
mucho mejor todavía.
Lo estupendo de escribir
con ese garbo tan fino
es que nos haces reir
sin haber probado el vino.
Si en el próximo episodio
nos acercas a la gloria
te invitaré a un paseo
montados en una noria.
! Cuantos amores perdidos !
ResponderEliminar! Cuantos besos extraviados
por callar lo que sentimos
al estar enamorados. !